Nacida en Buenaventura, Valle del Cauca, Colombia, Katherine Zárate Ortiz tiene 36 años y es madre de dos hijos adolescentes, de 15 y 18 años. Estudió Administración de Empresas en la Universidad del Valle, sede Buga, donde comenzó a desarrollar su interés por los negocios, la innovación, el impacto social y el emprendimiento.
Tras atravesar una separación y afrontar dificultades personales y económicas, decidió buscar nuevas oportunidades fuera de Colombia. En 2019 llegó a España con la esperanza de construir un futuro mejor para ella y sus hijos.
Su primer empleo fue como cuidadora interna de una mujer con demencia y enfermedad de Alzheimer, una experiencia completamente diferente a su trayectoria anterior como emprendedora y ejecutiva comercial. Posteriormente, continuó trabajando en el sector de los cuidados, una actividad que desempeñó durante aproximadamente seis años.
Dos años y medio después de su llegada, logró reunirse con sus hijos en España. La conciliación laboral y familiar, el acceso a la vivienda, la adaptación de los menores y las responsabilidades económicas marcaron esta nueva etapa.
Sin embargo, su interés por el mundo empresarial permaneció presente. Decidió retomar su formación y acercarse al ecosistema emprendedor valenciano, cursando una microcredencial en Liderazgo Integral en Entornos Ágiles para el Emprendimiento en la Universitat de València.
También participó en la séptima edición de «Jo vull ser empresari», un programa de la Cátedra de Cultura Empresarial de la Universitat de València, impartido en ADEIT, orientado a fortalecer y acompañar proyectos emprendedores.
Actualmente, desarrolla «Tu Asistenta», una iniciativa que nace de su experiencia en el sector sociosanitario y que busca establecer nuevas conexiones entre las cuidadoras migrantes y las familias que necesitan servicios de atención a personas mayores.
Además, ha iniciado un máster en Atención Sociosanitaria a la Dependencia en la Universitat de València y ha participado en un campus experiencial de emprendimiento celebrado en Marruecos, junto a representantes del ecosistema empresarial valenciano.
Su proceso de reinvención también incluye la creación de contenido digital, un espacio desde el que comparte experiencias y reflexiones dirigidas especialmente a personas migrantes que buscan nuevas oportunidades de desarrollo personal y profesional.
En esta entrevista con Periódico Latino, Katherine Zárate Ortiz comparte los desafíos de su proceso migratorio, los aprendizajes que han marcado su trayectoria y su visión sobre las oportunidades de emprendimiento para la comunidad latinoamericana en España.
Entrevista
1. ¿Cómo fue tu proceso de llegada a España y cuáles fueron los principales desafíos que encontraste durante tus primeros años en el país?
Mi proceso de llegada no contó con la planificación necesaria que requiere una decisión tan importante como migrar. Aun así, tuve el privilegio de viajar acompañada desde Colombia, contar con un techo al llegar, tener una oportunidad de trabajo y recibir orientación. No tuve que enfrentarme sola a la magnitud de este nuevo país.
Creo que los principales desafíos estuvieron relacionados con la situación legal, ya que la falta de documentación dificulta la búsqueda de empleo, los trámites burocráticos, el acceso a la formación oficial y la integración profesional.
También considero que, cuando llegas sin documentación, existe un miedo silencioso y una incertidumbre casi inevitables, que resultan desgastantes en el día a día.
Además, poco después de mi llegada comenzó la pandemia de COVID-19, que generó un escenario caótico a nivel mundial. Imagina cómo me encontraba yo, lejos de mi familia, sin saber qué pasaría con mis hijos y compartiendo las 24 horas del día con una persona mayor cuya enfermedad hacía especialmente compleja la convivencia diaria.
2. ¿Cómo ha evolucionado tu trayectoria laboral y profesional desde que llegaste a España y qué experiencias han marcado ese recorrido?
Sinceramente, durante algunos años me sentí frustrada en esta área de mi vida. Aunque en mi trabajo como cuidadora encontré pasión y sentido, sabía que tenía que ir más allá y encontrar ese lugar donde todas las piezas del puzle encajaran.
Aun así, ese trabajo me permitió conocer el sector, adquirir nuevos conocimientos, conocerme mejor y conciliar mi vida familiar y laboral. Creo que ese fue el mayor logro de aquella etapa.
Ahora, en el momento en el que me encuentro, con mi proyecto, la universidad, las relaciones personales y profesionales y la participación en espacios que generan oportunidades, siento que todo es consecuencia de los esfuerzos, los sueños y el deseo de superación.
3. ¿Qué papel ha desempeñado la formación académica en tu desarrollo profesional y qué oportunidades te ha permitido explorar?
Para mí, la formación, ya sea académica o empírica, es la llave de entrada a nuevas posibilidades y oportunidades de crecimiento.
Como bien dice el dicho, «el saber no ocupa lugar», pero no buscar el conocimiento sí puede limitar nuestra visión.
En mi caso, contar con un título profesional obtenido en Colombia no solo me permitió acceder a la universidad y a círculos de relaciones de gran valor, sino que también me dio herramientas para identificar nuevas formas de hacer negocios, establecer alianzas, desarrollar proyectos y reinventarme profesionalmente.
Todo ello con el propósito de seguir creciendo, aprendiendo y aportando tanto a la sociedad española como a la comunidad latina.
4. ¿Cómo surgió la oportunidad de participar en el campus empresarial celebrado en Marruecos y en qué consistió esta experiencia?
Todo comenzó gracias a una muy buena amiga que me acercó a la Cátedra de Cultura Empresarial, en ADEIT, la Fundación Universidad-Empresa de la Universitat de València.
Empecé asistiendo a eventos, participando en espacios de networking y formando parte de la séptima edición de «Jo vull ser empresari», un programa que busca fortalecer, acompañar e impulsar las ideas y proyectos de emprendedores de la Comunidad Valenciana.
Cuando se anunció la oportunidad de participar en el campus, supe que tenía que estar allí. Envié una carta de motivación y fui seleccionada.
El campus experiencial se celebró en Marruecos, concretamente en el valle del Draa, al sur del país, en colaboración con AFOCE, la Asociación para el Fomento de la Cultura Empresarial.
Durante cinco días, 32 personas, entre estudiantes, antiguos alumnos, profesores y representantes del ecosistema empresarial valenciano, tuvimos la oportunidad de aprender y conectar a través de formaciones, historias de vida, tertulias sinceras y espacios de ocio, rodeados de la belleza del lugar.
Este tipo de experiencias busca acercarnos a los desafíos y las posibilidades reales de crear empresas, no solo en España, sino también a nivel internacional.
5. ¿Cuáles fueron los principales temas abordados durante el encuentro y qué aprendizajes consideras especialmente relevantes para quienes desean emprender?
Se habló de ideas, conexiones, pasión, valores, empresa, estrategia, innovación, capital, sostenibilidad, tecnología, posicionamiento y visibilidad, entre muchos otros temas.
El mundo del emprendimiento no es fácil, pero cada día se siguen abriendo negocios, surgen nuevas ideas y las personas encuentran diferentes formas de crear proyectos que sean coherentes con sus valores y aspiraciones.
La gente ya no quiere solamente ganar dinero; también quiere generar impacto.
Si pudiera compartir un consejo, destacaría tres aspectos fundamentales: innovación, pasión y valentía para dar el primer paso.
Tampoco dejaría de lado la importancia de establecer relaciones con otros empresarios y emprendedores y, por supuesto, la formación continua como eje central en un entorno que avanza aceleradamente debido a la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías.
6. Desde tu perspectiva, ¿cuáles son las principales dificultades que enfrentan los migrantes latinoamericanos cuando deciden iniciar un negocio en España? Sin lugar a dudas, el desconocimiento del entorno, la falta de redes de contacto y la poca familiaridad con las leyes, la fiscalidad, el comportamiento del consumidor y el funcionamiento general del ecosistema empresarial pueden limitar el desarrollo de una idea o dificultar que un negocio sea sostenible en el tiempo.
También depende mucho de la situación económica, personal y familiar de cada persona.
No es lo mismo emprender cuando ya tienes cierta estabilidad en el país que hacerlo durante una etapa inicial de residencia, cuando todavía hay necesidades básicas de subsistencia que no están cubiertas.
7. ¿Qué importancia tienen las redes de contactos, las asociaciones empresariales y las relaciones institucionales para el desarrollo de un emprendimiento?
Cuando empecé a conocer el ecosistema emprendedor, me sorprendió descubrir todos los recursos disponibles para las personas que desean emprender.
Una de las cosas que más admiro es que, desde asociaciones y entidades que acogen a personas migrantes, se desarrollen proyectos que acompañan y fomentan la actividad empresarial.
Creo que sería importante incorporar a estas instituciones un ecosistema latino bien estructurado, desde el cual puedan generarse alianzas, conexiones y oportunidades vinculadas a la internacionalización y la innovación.
En Valencia, por ejemplo, existe València Innovation Capital, una iniciativa del Ayuntamiento. Durante el campus tuve la oportunidad de coincidir con Lucía Calabria Tasa, quien compartió los esfuerzos que se están realizando para que los emprendedores puedan acceder a respaldo, formación y capital.
Y, como esta, hay muchísimas asociaciones, instituciones y empresas que trabajan intensamente en esa labor.
Para mí, todo comienza desde lo cercano, es decir, rodearse de personas que también estén involucradas en el ecosistema.
Acompañados podemos avanzar más rápido. Así como una amiga me abrió puertas, estoy convencida de que muchas otras personas pueden hacer lo mismo por quienes vienen detrás.
8. ¿Cómo percibes la evolución del emprendimiento latinoamericano en España y qué oportunidades identificas en sectores como la tecnología, la innovación y la internacionalización?
La comunidad latina en España continúa creciendo y cada vez es más habitual encontrar, en ciudades y barrios, restaurantes, agencias de viajes, empresas de limpieza, despachos de abogados, tiendas, empresas de construcción y profesionales independientes cuyos propietarios son latinoamericanos.
Yo los llamaría negocios tradicionales.
Pero también estamos viendo la llegada de personas migrantes con trayectorias académicas y profesionales muy interesantes, cuyos procesos migratorios, en algunos casos, son más rápidos y eficientes.
Esto les permite acceder con mayor facilidad a entornos donde pueden identificar oportunidades de negocio en un mercado global, utilizando España como plataforma de crecimiento.
En este sentido, considero fundamental evolucionar e invertir en sostenibilidad, nuevas tecnologías, innovación y escalabilidad.
9. ¿Qué aspectos debería tener en cuenta una persona migrante antes de iniciar un proyecto empresarial en España y qué recomendaciones le darías para dar sus primeros pasos?
Lo primero es no hacerlo en solitario. Recomendaría realizar una búsqueda activa de instituciones que apoyen e impulsen proyectos, tanto a través de formación como de oportunidades de financiación.
En segundo lugar, es fundamental asesorarse adecuadamente sobre el sistema tributario español y los aspectos jurídicos, para conocer bajo qué figura legal se desarrollará la actividad empresarial.
También es muy importante validar la idea de negocio, definir los objetivos, identificar el valor diferencial y conocer los gustos, necesidades y motivaciones de compra de los potenciales clientes.
Dedicar tiempo a esta etapa permite evitar gastos innecesarios y aprovechar mejor los recursos.
Por último, destacaría las alianzas. En este ecosistema existen muchas oportunidades de colaboración y, a través de ellas, es posible ampliar la perspectiva y generar nuevas posibilidades de crecimiento.
10. ¿Cuáles son tus próximos objetivos personales y profesionales, y qué mensaje te gustaría compartir con los latinoamericanos que buscan desarrollar sus proyectos en España?
Estoy muy ilusionada con seguir trabajando en mi proyecto y espero que pronto puedan conocerlo.
También deseo continuar creando redes con la comunidad migrante y con los valencianos, aportando siempre valor, excelencia, transparencia y sensibilidad.
Aquí he construido una vida. Amo estar en España con mis hijos y espero que ellos puedan aprovechar aún más las oportunidades que ofrece este país y que todos mis esfuerzos sigan valiendo la pena.
Emprender nunca es fácil, y menos en un país que no es el tuyo. Pero, si miramos hacia atrás, encontraremos personas que ya lo han conseguido y que han levantado fortalezas donde quizás solo se veían escombros.
Mi mensaje es que no dejen de insistir si realmente creen en algo. Todo es un proceso de prueba y error.
Sigamos aportando desde el conocimiento, las redes, la multiculturalidad y ese empuje para salir adelante que nunca nos falta como buenos latinos.