El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció este jueves 5 de noviembre su renuncia al cargo en medio de la crisis política y financiera provocada por el colapso de Ueno Bank. El mandatario comunicó su decisión mediante un vídeo publicado en sus redes sociales, en el que argumentó que busca preservar la estabilidad del país y sus instituciones democráticas.
En su mensaje, Peña pidió disculpas a la ciudadanía, aunque no asumió responsabilidad por la crisis bancaria, y señaló como prioridad la recuperación de los ahorros de los depositantes.
La pérdida del respaldo político
El anuncio se produjo mientras la Cámara de Diputados debatía una acusación para someterlo a juicio político. La iniciativa había sido presentada por 35 legisladores, que lo señalan por presuntos conflictos de intereses, utilización indebida de fondos previsionales y encubrimiento de fallos institucionales relacionados con Ueno Bank. Estas acusaciones no equivalen a responsabilidades judicialmente probadas.
La presión aumentó cuando el expresidente Horacio Cartes, líder del gobernante Partido Colorado, respaldó públicamente el juicio político contra Peña. El presidente del Congreso, Basilio Núñez, también le retiró su apoyo, profundizando el aislamiento del mandatario antes del anuncio de su salida.
El banco que desató la crisis
La crisis comenzó con la intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central del Paraguay, después de detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. La medida provocó el cierre de sucursales y la suspensión de operaciones, dejando a unos 2,9 millones de clientes sin acceso habitual a sus fondos.
El vínculo empresarial de Peña con el grupo que controlaba la entidad quedó en el centro de los cuestionamientos. El mandatario había sido accionista de ese grupo hasta 2025. El banco también mantenía depósitos millonarios de instituciones públicas, lo que amplificó las repercusiones políticas de su intervención.
La sucesión presidencial
El vicepresidente Pedro Alliana aparece como el sucesor previsto, según Reuters. Al cierre de esta información, las fuentes consultadas no confirmaban todavía la aceptación parlamentaria de la renuncia ni su toma de posesión.
La salida anunciada por Peña abre una transición política mientras continúan las demandas de los ahorristas para recuperar su dinero y esclarecer las responsabilidades por el colapso de la entidad.
