1. Para quienes aún no tienen el gusto de conocerla, ¿quién es Michelle Ramos y cómo se describiría a nivel personal y profesional?

Soy una joven de raíces latinas y diseñadora de interiores de profesión. Aunque siempre sentí una conexión especial con la música, fue hace unos años cuando descubrí en el piano una forma de expresar mis emociones y decidí iniciar una nueva etapa en mi vida.

Comencé mi formación en The Shine School of Music (Estudio Shine, Gràcia, Barcelona), donde estudié piano con la profesora Katarina Ruvidic. Allí también participé en las jam sessions de la escuela y empecé a desarrollar mis primeras composiciones junto a la productora italiana Laura Babetto, con quien continúo trabajando mientras sigo formándome como pianista profesional.

Actualmente me encuentro preparando mi primer EP y ya he publicado temas como *Cerca del Mar*, *Amore*, una versión de una obra de Ryuichi Sakamoto y un sencillo dedicado a mi perra Catalina, quien dio origen e inspiración a Proyecto Catalina.

A nivel personal, me considero una persona perseverante, sensible y comprometida. Creo firmemente que la música puede ser mucho más que una forma de expresión: puede convertirse en una herramienta para crear conciencia, unir a las personas y generar un impacto positivo, especialmente en la protección y el bienestar de los animales.

2. ¿Cómo ha sido su historia migrante y qué la llevó a establecerse en Barcelona, España?

Soy colombiana y, durante mi infancia, viví en Ecuador junto a mi familia materna. Años después llegué a España siendo muy pequeña, como parte del proceso migratorio de mi familia, que se estableció aquí hace más de treinta años en busca de mejores oportunidades. Además, tenemos familiares en Italia, por lo que siempre he crecido en un entorno con distintas influencias culturales.

Barcelona fue el lugar donde continué mi formación y donde empecé a desarrollar mi interés por el arte. Allí descubrí nuevas oportunidades para explorar la pintura, el diseño, la escritura y, finalmente, la música, que hoy se ha convertido en el centro de mi proyecto artístico.

3. ¿Cuándo descubrió que la música y la composición eran el camino que quería seguir y cómo fueron sus primeros pasos como cantautora?

Mi camino hacia la música comenzó de una forma totalmente inesperada. Durante varios años trabajé como niñera y solía acompañar a una niña a The Shine School of Music. Su padre tocaba el piano en casa y, un día, interpretó una pieza que me conmovió profundamente. Era el *Adagio* de Albinoni. En ese instante sentí que la música me llevaba de vuelta a mi infancia, a recuerdos muy especiales junto a mi abuela. Fue una emoción tan intensa que comprendí que algo dentro de mí acababa de despertar.

Ese día tomé una decisión que cambiaría mi vida: dejar de ser una espectadora y sentarme al piano como alumna. Así conocí a mi profesora, Katarina Ruvidic, una persona que ha marcado profundamente mi camino musical.

Con el paso del tiempo entendí que la música era mucho más que aprender un instrumento. En una etapa muy difícil de mi vida, en la que atravesé ansiedad y depresión, el piano se convirtió en mi refugio. Cada clase y cada pieza que estudiábamos me ayudaban a encontrar calma cuando más la necesitaba. Gracias al acompañamiento de Katarina descubrí el enorme poder que tiene la música para expresar emociones, reconectar con uno mismo y sanar desde lo más profundo.

Fue entonces cuando comprendí que la música no era un pasatiempo, sino el camino que quería seguir. Desde ese lugar nacieron mis primeras composiciones, entre ellas *Cerca del Mar*, una obra muy personal que refleja cómo la música puede convertirse en una forma de transformar el dolor en esperanza.

4. Hace un tiempo presentó la canción «Cerca del Mar». ¿Cómo nació ese proyecto y qué significado tiene para usted dentro de su carrera artística?

*Cerca del Mar* es una declaración de la infinitud del amor frente a la fragilidad y la finitud de la vida. Nació en una etapa en la que estaba profundamente enamorada y se convirtió en la forma más sincera de expresar mis sentimientos más puros.

Quise convertir ese amor tan inmenso en una huella indeleble, un recuerdo que permaneciera en el tiempo. Por eso decidí compartir la canción con el mundo. Es un regalo para mí, pero también para el amor en todas sus formas.

Fue la primera vez que me atreví a mostrar una parte tan íntima de mí. Durante el proceso tuve la fortuna de trabajar junto a la productora italiana Laura Babetto, quien me acompañó para dar forma a esa idea y convertirla en la primera obra de mi camino como compositora.

Más allá de ser mi primer lanzamiento, *Cerca del Mar* representa el comienzo de una nueva etapa. Es la canción que me dio el impulso para seguir componiendo y la que me confirmó que la música es el lenguaje con el que quiero conectar con las personas. De algún modo, todo lo que ha venido después nace de esa primera composición.

5. Actualmente impulsa Catalina, un proyecto solidario que busca apoyar a personas en situación de vulnerabilidad y a los animales afectados por el terremoto en Venezuela. ¿Cómo surgió esta iniciativa y qué la motivó a involucrarse en ella?

Proyecto Catalina nació del amor más grande que he sentido en mi vida: el amor por mi perra Catalina. Ella cambió mi forma de ver el mundo y me enseñó que los animales sienten, sufren y aman de una manera absolutamente incondicional. Cuando la perdí, sentí la necesidad de transformar ese amor en un legado que pudiera ayudar a quienes más lo necesitan.

Tras el terremoto en Venezuela, las imágenes de tantos animales abandonados, heridos y completamente desprotegidos me impactaron profundamente. Sentí que, una vez más, ellos quedaban relegados a un segundo plano, a pesar de ser también víctimas de la tragedia. En ese momento comprendí que tenía que hacer algo.

Así nació Proyecto Catalina, una iniciativa solidaria que une la música con la ayuda humanitaria, pero con un enfoque prioritario en el rescate, la atención y el bienestar de los animales afectados. Al mismo tiempo, creemos que una tragedia de esta magnitud también exige tender la mano a las personas, por lo que una parte de los fondos recaudados se destina a entidades que trabajan ofreciendo ayuda humanitaria sobre el terreno.

Mi propósito es dar voz a quienes no la tienen y demostrar que la música puede convertirse en una herramienta para generar conciencia, movilizar a la sociedad y transformar la solidaridad en acciones reales. Si con este proyecto conseguimos cambiar la vida de un solo animal y aportar esperanza a quienes también lo han perdido todo, habrá merecido la pena.

6. ¿Qué organizaciones forman parte de este proyecto y de qué manera se está canalizando la ayuda para quienes más la necesitan?

En esta primera edición de Proyecto Catalina hemos querido colaborar con organizaciones que ya están trabajando sobre el terreno y que conocen de primera mano las necesidades derivadas del terremoto.

La ayuda se canalizará prioritariamente a través de la Red de Apoyo Canino (RAC), una organización que desarrolla una labor fundamental en el rescate, la atención veterinaria, la alimentación y la protección de los animales afectados. Para nosotros era muy importante que la mayor parte de los fondos llegara a quienes, con demasiada frecuencia, quedan olvidados en este tipo de emergencias.

Al mismo tiempo, una parte de la recaudación se destinará a Cruz Roja, con el objetivo de contribuir a la asistencia humanitaria que reciben las personas afectadas por el desastre.

Desde el primer momento hemos querido que Proyecto Catalina se construya sobre la transparencia y la confianza. Por eso trabajamos con entidades que cuentan con experiencia y una presencia activa sobre el terreno, para garantizar que cada aportación llegue donde realmente se necesita y tenga un impacto real.

7. Como artista, ¿cree que la música también puede convertirse en una herramienta para generar conciencia y movilizar la solidaridad? ¿Por qué?

Absolutamente. Creo que la música tiene un lenguaje universal capaz de llegar a lugares donde muchas veces no llegan las palabras. Una canción puede emocionar, despertar empatía, hacer reflexionar e incluso inspirar a las personas a actuar.

Para mí, la música no consiste únicamente en entretener; también puede ser una herramienta para crear conciencia y dar visibilidad a realidades que a menudo pasan desapercibidas. Si una melodía o una letra consigue que alguien mire con otros ojos el sufrimiento de un animal, decida colaborar con una causa o simplemente comprenda la importancia de ayudar, entonces esa música ya ha cumplido un propósito mucho mayor.

Con Proyecto Catalina quiero demostrar precisamente eso: que un concierto puede convertirse en un acto de solidaridad y que el arte tiene la capacidad de unir a las personas en torno a una causa común. Creo que cuando el talento se pone al servicio de los demás, la música deja de ser solo un escenario y se convierte en una fuerza capaz de generar un impacto real.

*"Cuando el talento se pone al servicio de los demás, la música deja de ser solo un escenario y se convierte en una fuerza capaz de generar un impacto real."*

8. ¿Qué nuevos proyectos musicales o personales tiene previstos para los próximos meses y qué le gustaría compartir con el público que sigue su trabajo?

Los próximos meses vienen cargados de mucha ilusión. Junto a mi productora, Laura Babetto, y en colaboración con Sam Russell, profesor de batería en The Shine School of Music, y el ingeniero de sonido Marc Tena, hemos dado vida a una nueva canción muy especial.

En este proyecto he participado como compositora junto a Laura Babetto y también interpretando los coros. He querido alejarme un poco de mis composiciones más clásicas para explorar un sonido con influencias del jazz y el blues. Ha sido un trabajo que nos ha llevado varios meses, grabado con músicos reales y cuidando cada detalle para que la canción transmitiera exactamente lo que queríamos expresar.

Mi objetivo es seguir creciendo como compositora, presentar mi primer EP y continuar creando música que emocione y conecte con las personas.

Al mismo tiempo, quiero seguir haciendo crecer Proyecto Catalina. Mi sueño es que, con el tiempo, se convierta en una fundación dedicada a la protección y el bienestar animal, llevando el legado de Catalina a todo el mundo y demostrando que la música también puede ser una herramienta para ayudar y generar un cambio real.

9. ¿Qué mensaje le daría a los jóvenes que sueñan con construir un futuro en la música y desean abrirse camino en esta profesión?

Les diría que no tengan miedo. Muchas veces los mayores obstáculos no son reales, sino los que nosotros mismos construimos con el miedo, la vergüenza o la inseguridad. Si sienten que la música es su camino, que la abracen con todo el corazón. Habrá momentos difíciles y personas que no crean en ustedes, pero la perseverancia siempre marca la diferencia.

Que nunca dejen de crear, de aprender y de ser auténticos, porque la música nace de la verdad. Los temores, las vergüenzas y los obstáculos son de cartón; lo importante es atreverse a atravesarlos.

Si hoy puedo estar dando vida a Proyecto Catalina, es porque un día decidí creer en un sueño que parecía imposible. Y si yo pude dar ese primer paso, cualquiera puede hacerlo.

10. Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a los latinoamericanos que viven en España y a todas las personas que deseen apoyar iniciativas solidarias como Catalina?

Si pudiera dejar un mensaje, sería este: no tengan miedo. Los temores, las vergüenzas y los obstáculos son de cartón. Cuando uno actúa desde el corazón y con un propósito, descubre que muchas de las barreras que parecían imposibles de superar terminan cayendo. Atrévanse a dar el primer paso.

A la comunidad latinoamericana que vive en España le diría que nuestras raíces son una fortaleza. Aunque estemos lejos de nuestro país, nunca dejamos de formar parte de él. Tenemos la oportunidad de apoyarnos mutuamente y demostrar que la solidaridad no entiende de fronteras.

Proyecto Catalina nace del amor por mi perra Catalina, mi compañera más fiel y la inspiración de esta iniciativa. Como escribí en su dedicatoria:

*"A ella, mi fiel compañera, que supo entender mi silencio y la fragilidad de mi alma. Con su lealtad y su luz me acompañó en los días más grises. Indeleble serás en cada latir."*

Mi mayor sueño es que Proyecto Catalina siga creciendo hasta convertirse en una fundación dedicada a la protección y el bienestar animal, llevando su legado a todo el mundo y demostrando que la música y la solidaridad pueden cambiar vidas.

Gracias a todas las personas que creen en este proyecto. Cada gesto cuenta y, cuando ayudamos desde el corazón, podemos generar un cambio real.