1. ¿Quién es María Cristina Parada Barba y cómo se describiría a nivel personal y profesional?

Soy boliviana con mucho orgullo, muy querendona de mi país y de mi continente americano. Llevo mucho tiempo en España, a la que considero mi segunda patria y con la que estoy agradecida por acogerme y brindarme oportunidades de trabajar en mi pasión: la Medicina, poder colaborar con mi gente en este tema y en todo lo que esté a mi alcance.

Vivo en Valencia y he trabajado en el Hospital Clínico Universitario de Valencia, Consorcio Hospital General Universitario de Valencia y el Centro de Transfusiones de la Comunidad Valenciana. He colaborado con la Secretaría de Salud Pública sobre las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), especialmente en la enfermedad de Chagas, con la que realizamos el primer Protocolo de Actuación para esta patología en España y en las zonas no endémicas.

ENFERMEDAD DE CHAGAS IMPORTADA. PROTOCOLO DE ACTUACIÓN EN LA COMUNITAT VALENCIANA– Generalitat Valenciana, Conselleria de Sanitat. 2009.

He publicado artículos sobre la patología, cuando todavía no se hablaba de Chagas, en revistas científicas, por nombrar algunas:

Parada MC, Larrea J. La Enfermedad de Chagas y embarazo ¡Ojo que viene!* (Valencia). Rev Esp Obstet Ginecol. 2006; 1: 309-12.

Chagas vertical: una realidad en España.MC Parada Barba², C. Paredes Cencillo¹. Servicio de Pediatría. Hospital Clínico Universitario de Valencia. Acta Pediatr Esp. 2007; 65(11): 565-569.

Enfermedad de Chagas en donantes de sangre procedentes de zonas endémicas. Resultados tras dos años de realización de las pruebas de cribado. Valencia: Sociedad Española de Transfusión Sanguínea (SETS); 2007; 19 (1): 17-19. Parada C., Villalba V., Puig N., Montoro J., Roig R.

Parada MC, Vaca VM, Fraile MT, Aznar E. Estudio comparativo de técnicas para detección de la enfermedad de Chagas. Consorcio Hospital General Universitario de Valencia. Congreso SEMTSI 2008. Enferm Emerg. 2008; 10: 43.

Parada MC, Torres A., Guillén M., Aznar I., Andrés A., León C., et al. *Enfermedad de Chagas, transmisión vertical, diagnosticada a través de sangre de cordón umbilical. Libro de ponencias del Congreso Nacional de Bancos y Tejidos. Valencia; 2008. p. 116-117.

Prevalencia de tripanosomiasis americana en mujeres gestantes de un área de salud. Valencia, 2005-2007. Rafael Manuel Ortí Lucas y María Cristina Parada Barba. Rev. Esp. Salud Pública. Vol. 83, n.º 4. Madrid, jul./ago. 2009.

Que no tengan miedo de nosotros: el Chagas según los propios protagonistas. Autores: Mariana Sanmartino, Andrea Avaria Saavedra, Jordi Gómez i Prat, Ma. Cristina Parada Barba, Pedro Albajar-Viñas. Interface - Comunicação, Saúde, Educação, vol. 19, núm. 55, octubre-diciembre, 2015, pp. 1063-1075. Universidade Estadual Paulista Júlio de Mesquita Filho. Botucatu, Brasil.

Prevalencia de la enfermedad de Chagas en donantes y en mujeres embarazadas procedentes de Latinoamérica. Estudio epidemiológico. Parada Barba, María Cristina. Departament de Microbiologia i Ecologia. Universitat de València. Mayo de 2022.

2. Usted lleva más de 30 años viviendo en España. ¿Cómo fue su llegada desde Bolivia y qué recuerda de sus primeros años como migrante?

Bueno, nosotros, con mi esposo, ya habíamos estado en España, en Valencia. Él es ingeniero químico y vino para hacer una especialidad en Tecnología de Alimentos en el CSIC, y yo una pasantía en Medicina Interna (Medicina Tropical) y en el Laboratorio de Análisis Clínicos y Microbiología del Hospital Clínico Universitario de Valencia. Volvimos a mi país para trabajar en nuestras respectivas profesiones.

En el año 1996 volvimos nuevamente con nuestra familia, buscando nuevas oportunidades, pues en Bolivia la situación estaba complicada en todo sentido.

Como todos los migrantes que llegamos a esta tierra, tuve dificultades, sobre todo psicológicas: dejar toda nuestra vida, nuestros familiares y nuestro país. Pasamos el duelo correspondiente y tuvimos que adaptarnos a una nueva vida, con la incertidumbre que conlleva. Completamente diferente de la vez que vinimos como estudiantes, con beca y permiso de estudio.

Tuve que hacer los trabajos que hacemos los migrantes (muy honrados e importantes), pero bastante pesados. He tenido que cuidar personas mayores, niños, etc. Pero, desde que llegué, busqué los contactos que tuve cuando vine a especializarme, siempre con la vista puesta en poder ejercer mi hermosa profesión y, sobre todo, viendo las necesidades de mi gente.

Me aferré a la Medicina Tropical, pues las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD) no eran conocidas y, por lo tanto, no tratadas.

3. ¿Por qué decidió estudiar Bioquímica Farmacéutica y qué le llevó posteriormente a doctorarse en Microbiología en España?

Las ciencias médicas siempre fueron mi elección. Me apasiona la investigación y la salud fue mi prioridad. Estudié en la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca, una de las más prestigiosas de mi país, que tiene fama internacional. Se encuentra en la ciudad estudiantil de Bolivia, Sucre.

Como ya comenté anteriormente, vine a España para especializarme, volviendo a mi país para trabajar durante un tiempo, pero, desafortunadamente, en Bolivia teníamos una situación inestable, confusa y preocupante, por lo que decidimos volver a España.

Acá me matriculé en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia. Hice el Máster de Medicina Tropical y Salud Internacional, de Cooperación Internacional, el Diploma de Estudios Avanzados (DEA), un título de posgrado en España regulado por el Real Decreto 778/1998. Acreditaba la suficiencia investigadora tras superar los cursos especiales. Realicé cursos, talleres, foros, conferencias, congresos, etc. Fui aceptada en el Hospital Clínico Universitario de Valencia como pasante, por haber sido exalumna, y finalmente hice los cursos de doctorado, consiguiendo el título más alto de la Universidad: Doctora en Microbiología por la Universidad de Valencia.

4. ¿Cómo nació su interés por las enfermedades tropicales desatendidas y, en particular, por la enfermedad de Chagas?

Además de buscar completar mis estudios en el área de Medicina, al estar en contacto con mi gente migrante pude ver sus necesidades en el tema de salud y, sobre todo, el desconocimiento de las enfermedades propias de nuestros países de origen. Por ello me puse en la labor de que la clase médica y los profesionales de la salud las conozcan, pues ahora, con la globalización y los viajes internacionales, la salud también se globaliza.

Además, hemos venido a trabajar, aportar e integrarnos en la sociedad. Para trabajar necesitamos estar sanos, pues una sociedad con buena salud es más eficiente en todo sentido.

Entre las ETD está la enfermedad de Chagas, que es propia de América, desde el sur de EE. UU. hasta Argentina y Chile. Haciendo el Máster de Medicina Tropical y Salud Internacional pude ver la necesidad de dar a conocer esta enfermedad e intentar su prevención, haciendo campañas de información, comunicación y concienciación dirigidas a la población en general, además de realizar diagnósticos a la población de la zona endémica, la cual, además, desconocía la existencia de dicha enfermedad.

5. Usted ha dicho que fue una de las primeras personas en hablar sobre el Chagas en Valencia y en España. ¿Cómo era la situación en aquellos años y qué desafíos encontró?

En esa época se trataba de una enfermedad desconocida. Durante uno de los másteres que realicé, uno de mis catedráticos planteó la pregunta: ¿qué se debe hacer cuando un donante de zona endémica se presenta a donar sangre y/o órganos y tejidos, siendo que la sangre es una de las principales vías de transmisión? Como sabemos, los latinoamericanos somos personas solidarias y altruistas, y una de las maneras de colaborar en emergencias sanitarias es la donación de sangre.

Entonces surgió el debate. Dijeron que, en principio, no se les aceptaba y se los ponía en una especie de cuarentena (como se hace con algunas enfermedades transmisibles por esta vía, por ejemplo, entre otras, el paludismo).

Al final se llegó al consenso de que es necesario hacer la prueba del Chagas a todos los donantes provenientes de la zona endémica para la patología, personas con ascendencia de la zona, que hubieran recibido transfusión de sangre o trasplantes de órganos en la zona o que hubieran permanecido durante un periodo prolongado de tiempo en el área. Si dieran positivo, se los descarta como donantes por ser una enfermedad crónica.

Fue entonces cuando me contrataron en el Centro de Transfusiones de la Comunidad Valenciana para poner en práctica la realización de la prueba de Chagas a los donantes de la zona endémica y, posteriormente, incluimos otras pruebas de ETD que pueden ser transmitidas por transfusión.

6. Para quienes no conocen esta enfermedad, ¿qué es el Chagas y por qué sigue siendo un problema de salud pública tan importante?

Es una patología endémica en América, desde el sur de EE. UU. hasta el norte de Argentina y Chile, producida por un parásito, el *Trypanosoma cruzi*, teniendo como vector un insecto perteneciente a la familia *Triatominae*, que recibe diferentes nombres según la región (vinchuca, chinche picón, chinche besucona, pito o chipo, etc.).

Aclaramos que la transmisión no se produce por la picadura, sino que, como son insectos hematófagos, al absorber la sangre para alimentarse presionan el intestino y defecan. Es en las heces donde se encuentra el parásito. Las personas, al rascarse, transportan el parásito hacia los ojos, la boca, etc., y se produce una autoinoculación. Esta sería una de las vías de transmisión (vía vectorial).

Existen otras formas de transmisión: transfusional, trasplantes de órganos, oral, profesional (accidentes de laboratorio, etc.). La más importante en las zonas no endémicas es la transmisión vertical (de madres a sus hijos). No siempre se produce, aunque en algunas ocasiones ocurre saltando alguna generación. Decimos que es la más importante en áreas no endémicas, ya que el vector no existe fuera de la zona endémica; por lo tanto, no se produce la transmisión vectorial. Tampoco sucede la transmisión oral y, gracias a nuestras gestiones, existe un real decreto para las transfusiones y los trasplantes.

En cuanto a los síntomas, en la fase aguda generalmente no se presentan síntomas, pero en la fase crónica pueden causar problemas muy serios del corazón, el tracto gastrointestinal, el sistema nervioso central, etc.

Existe tratamiento, por el momento mediante dos medicamentos: Benznidazol y Nifurtimox. Son medicamentos que causan muchos efectos secundarios. Son muy eficaces en niños y adolescentes; en personas mayores son menos eficaces, aunque pueden detener los síntomas e incluso se han dado casos de curación, lo que da mucha esperanza a los miles de personas que la padecen.

En el mundo existen entre 6 y 8 millones de personas infectadas, especialmente en América Latina. Aunque, como hemos dicho, con la globalización se han encontrado casos en muchos países donde la migración procedente de la zona está presente, especialmente en España, donde, según algunos estudios, habría alrededor de 50.000 afectados.

Debido a la gran cantidad de personas provenientes de las zonas endémicas para la enfermedad que migran a España, por los lazos de idioma y cultura que nos unen, y por los viajes internacionales cada vez más frecuentes hacia las áreas endémicas para la enfermedad de Chagas, hay más probabilidad de que se produzca el contagio. Además, el desconocimiento tanto por parte de las personas de la zona endémica, la población en general y la clase médica en particular puede llevar a un problema serio de salud pública. Eso nos llevó a contactar y hacer acuerdos con las autoridades sanitarias para buscar soluciones.

7. A lo largo de su trayectoria ha impulsado numerosos estudios e investigaciones. ¿Qué hallazgos o experiencias le han marcado especialmente?

En primer lugar, nuestro principal objetivo fue dar a conocer a la población y a la clase médica esta patología, haciendo campañas de información, educación y comunicación. Hemos realizado campañas de diagnóstico con la prueba de Chagas, que se hace mediante análisis de sangre a la población de la zona endémica, haciendo principal hincapié en las niñas y adolescentes en edad fértil para intentar detener la transmisión vertical.

Realizamos charlas, coloquios, conferencias y asistimos a congresos llevando los resultados de nuestras investigaciones. Para nuestra satisfacción, logramos la concienciación de la mayoría del colectivo procedente de la zona endémica para que, al conocer la enfermedad y sus graves consecuencias, acudieran a hacerse la prueba.

Realizamos alrededor de 7.500 pruebas diagnósticas, con resultados del 25 al 30 % de positividad, cuyos pacientes fueron enviados a las Unidades de Medicina Tropical de los hospitales de la ciudad para ser tratados de forma correspondiente.

En el Hospital General Universitario de Valencia (centro de referencia para las Enfermedades Tropicales en Valencia) se han atendido 2.600 casos positivos, los cuales han sido tratados por personal formado y especializado en la patología.

Muy satisfechos de conseguir que los afectados sean tratados de forma integral, con diagnóstico, tratamiento y seguimiento. Tenemos convenios con psicólogos, trabajadores sociales, etc., para el acompañamiento.

Otro logro ha sido formar las asociaciones de pacientes afectados. Soy fundadora, junto con otras personas, de asociaciones de España, Bolivia, Francia, Japón, entre otros países. También soy socia fundadora de la Federación Internacional de Asociaciones de Personas Afectadas por la Enfermedad de Chagas (FINDECHAGAS), integrada por 32 asociaciones en cuatro continentes, en la que formo parte del Grupo Asesor.

Mi tesis doctoral fue sobre: "Prevalencia de la enfermedad de Chagas en gestantes y donantes de sangre de la Comunidad Valenciana", realizada en el Hospital Clínico Universitario de Valencia, el Consorcio Hospital General Universitario de Valencia y el Centro de Transfusiones de la Comunidad Valenciana.

8. Actualmente forma parte del Comité de Expertos sobre la enfermedad de Chagas de la Organización Mundial de la Salud. ¿En qué consiste esta responsabilidad y qué aporta desde su experiencia?

Formo parte del Comité de Expertos sobre la Enfermedad de Chagas, en el Grupo Técnico 6 (GT6-IEC), convocado por el Programa de Control de Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para realizar aportes técnicos en el área de Información, Educación y Comunicación (IEC) en torno a la problemática del Chagas.

Está integrado por un grupo de profesionales de distintas disciplinas y orígenes geográficos, con amplia y variada experiencia en el tema, sin conflicto de intereses y con independencia.

El grupo se reúne de forma periódica para evaluar colectivamente la diversidad de realidades donde el Chagas está presente, analizar instrumentos, definir estrategias y elaborar propuestas metodológicas para abordar de manera contextualizada los temas relacionados con esta enfermedad.

Nos corresponde asesorar a la OMS mediante evaluaciones y aportaciones técnicas para la agencia, con el objetivo de colaborar a nivel global en la incidencia respecto a la problemática del Chagas, en el marco de las Naciones Unidas.

9. ¿Qué mensaje le daría a las personas latinoamericanas que viven en España sobre la importancia de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del Chagas?

Quisiera que tomen conciencia de la importancia de la prevención. Sabemos que debemos tomar en serio el dicho: "Más vale prevenir que lamentar", y es tan sencillo, solo se necesita hacerse una prueba de sangre, acudiendo a su médico de cabecera e informando que vienen de la zona endémica de la patología y desean hacerse la prueba.

Procurar informar a los compatriotas procedentes del área endémica sobre la enfermedad y la posibilidad de hacerse la prueba.

También tenemos la opción de acudir a las asociaciones de pacientes. En España existen cuatro:

* En Barcelona: Asapecha-Barcelona (teléfono: 677 256 411). * En Murcia: Asapechamur (644 883 522). * Asociación Illimani (659 636 059). * En Valencia: Achacova (692 685 097 – 654 360 283).

Si lo necesitan, les informaremos sobre los contactos de las asociaciones en los diferentes países.

Como ya he manifestado, existe tratamiento y, en algunas comunidades, como Valencia, es gratuito. Además, se les realiza un seguimiento periódico.

10. Después de más de tres décadas en España y una carrera dedicada a la ciencia y la salud pública, ¿qué legado le gustaría dejar a las futuras generaciones de investigadores y profesionales latinoamericanos?

En primer lugar, a mi gente migrante, pensar siempre que ¡sí se puede! Conseguir sus sueños de estudiar, formarse y poder desempeñar cargos en el país que nos acoge. No conformarse con los trabajos que debemos desempeñar cuando llegamos (que, por supuesto, son muy honrados, pero difíciles). Somos personas formadas en nuestros diferentes países y muy capaces de desempeñarnos en todas las ramas que deseamos.

A los futuros investigadores decirles que, aunque es muy difícil y complicado dedicarse a la investigación, y muchas veces no es reconocida ni compensada, es la única manera de ayudar a la ciencia y a la humanidad. Con los resultados obtenidos podemos salvar muchas vidas, que serán el futuro de nuestro mundo.

Ese granito de arena que ponemos se convierte en una inmensa playa. Me siento orgullosa, junto con todas las personas que hemos trabajado con mucho sacrificio, pues muchos no podemos dedicarnos solo a la investigación, sino que debemos trabajar y conciliar con la familia. Pero la satisfacción es tan grande que vale la pena.

En mi caso, investigar sobre las Enfermedades Tropicales Desatendidas y, especialmente, sobre la enfermedad de Chagas, me hace sentir feliz de haber colaborado para salvar la vida de muchos compatriotas latinoamericanos y prevenir las serias complicaciones que la enfermedad conlleva.

Sigan adelante, cumplan sus sueños aportando a la salud, porque "La salud es lo más importante y debemos cuidarla".