1. Para quienes aún no la conocen, ¿quién es Ave María Aguayo y cómo se describiría personalmente?
Soy una mujer profundamente orgullosa de mis raíces mexicanas. Me considero una persona muy curiosa, exigente conmigo misma y enamorada del aprendizaje constante. Me apasiona el marketing porque tiene la capacidad de contar historias que emocionan, y disfruto conectar con personas que tienen algo valioso que compartir. Creo que detrás de cada proyecto y de cada marca hay una historia humana que merece ser escuchada.
2. ¿Cuál es su historia migrante? ¿Cómo fue su llegada a España y qué le motivó a dejar México para comenzar una nueva etapa en otro país?
Mi llegada a España nació de un momento muy difícil. Tras el fallecimiento de mi madre atravesaba un duelo muy profundo y sentía que necesitaba cambiar de escenario para poder reconstruirme. Surgió la oportunidad de estudiar un máster en Dirección de Comunicación y Organización de Eventos en Madrid y decidí tomarla. Mi plan era quedarme un año, terminar los estudios y volver a México. Hoy, casi ocho años después, Madrid se ha convertido también en mi hogar. Con el tiempo entendí que emigrar no fue una forma de escapar, sino de encontrar una nueva versión de mí misma.
3. ¿A qué se dedica actualmente y cuáles son los proyectos más importantes en los que trabaja hoy?
Actualmente tengo el privilegio de dirigir Piña Agavera, una feria que en apenas cuatro ediciones se ha convertido en la feria de destilados mexicanos más grande de Europa. También dirijo el área de Marketing y Eventos de Entre Compas, una empresa dedicada a la importación y distribución de destilados mexicanos. Nuestro propósito va mucho más allá de vender productos: buscamos acercar la cultura mexicana a través de experiencias, gastronomía, formación y eventos que conecten a las personas con la riqueza de nuestro país.
4. ¿Cuándo descubrió su interés por el marketing, la comunicación y la organización de eventos?
Desde muy joven me atrajo el mundo creativo del marketing. Sin embargo, fue durante mi etapa en La Europea (una cadena mexicana de destilados y gourmet), en México, donde entendí que los eventos podían convertirse en una poderosa herramienta de comunicación. Descubrí que una experiencia bien diseñada genera emociones, recuerdos y vínculos mucho más fuertes que cualquier anuncio. Desde entonces entendí que las mejores campañas son aquellas que consiguen hacer sentir algo a las personas.
5. ¿Cómo nació su vínculo con la cultura del agave y qué fue lo que más le atrajo de este mundo?
Hace aproximadamente diez años, mientras trabajaba en La Europea, tuve la oportunidad de recibir diferentes formaciones sobre destilados. Una de ellas incluyó un viaje a Oaxaca para conocer de cerca el mundo del mezcal. Puedo decir que ese viaje cambió mi vida. Descubrí un universo artesanal, lleno de historia, identidad y respeto por la tierra. Entendí que detrás de cada botella había familias, comunidades enteras y generaciones de conocimiento transmitido de mano en mano. Para mí el agave dejó de ser una planta para convertirse en una forma de entender México.
6. En su camino profesional, ¿hubo alguna persona, experiencia o proyecto que marcara un antes y un después para usted?
Sin duda, las personas que confiaron en mí cuando llegué a Madrid. Empecé impulsando un proyecto llamado Embajadoras MX, organizando catas y eventos para difundir los destilados mexicanos. Llegué sin contactos y sin una gran red de apoyo, pero hubo personas que apostaron por mí cuando el proyecto apenas comenzaba. Carlos Marrufo (hoy socio de las coctelerías Marrufo y Bar Coctel), José Torres (representante del Consejo Regulador del Tequila) y, especialmente, Felicia Covone (socia de Entre Compas) fueron fundamentales para abrirme puertas y demostrarme que las oportunidades aparecen cuando alguien decide creer en tu trabajo. Siempre digo que el talento es importante, pero encontrar personas que confíen en él puede cambiarte la vida.
7. ¿Cómo surgió la idea de la Feria Piña Agavera y qué representa este proyecto para usted?
Piña Agavera nació en 2023, apenas dos meses después de incorporarme al equipo de Entre Compas. En una reunión, Felicia Covone y Wilmer Yajamin plantearon una idea muy sencilla: reunir en un mismo espacio a las marcas de destilados mexicanos que ya estaban presentes en España. Y para mí fue el reto que tanto esperaba para demostrar todos mis conocimientos acumulados en estos años. En aquel momento imaginábamos un pequeño encuentro de doce expositores y unas veinte marcas.
Hoy, esa idea se ha convertido en un evento que reúne más de 460 referencias de destilados mexicanos y a miles de visitantes. Para mí representa mucho más que una feria; es una plataforma que demuestra que cuando la industria decide colaborar, todos podemos crecer. Piña Agavera es el reflejo de lo que ocurre cuando hacemos piña.
8. ¿Qué ha aprendido promoviendo la cultura mexicana y sus tradiciones fuera de México?
He aprendido que cuanto más conozco México, más consciente soy de todo lo que aún me queda por descubrir. Siempre aparece una nueva especie de agave, una técnica ancestral o una historia que no conocía.
También he comprendido que México es uno de los grandes ejemplos del mestizaje. Nuestra identidad no solo se construyó con raíces indígenas y españolas; también está profundamente marcada por las influencias africanas, asiáticas y de muchas otras culturas que llegaron buscando un futuro mejor. Esa mezcla es precisamente lo que hace que nuestra cultura sea tan rica, diversa y fascinante.
9. Como mujer migrante, ¿cuáles han sido los principales desafíos y aprendizajes que le ha dejado vivir en España?
El mayor aprendizaje ha sido descubrir de lo que soy capaz. Llegué sin una red de apoyo y, como muchas mujeres migrantes, tuve que construir desde cero mis espacios seguros, mis amistades y mi red profesional.
Ese camino me enseñó que pedir ayuda no es una debilidad y que las personas adecuadas aparecen cuando una también está dispuesta a tender la mano. Hoy me siento profundamente agradecida por las amigas españolas y latinoamericanas que encontré en el camino. Ellas me inspiran, me llenan de orgullo y me hacen entender que uno puede tener más de un hogar.
10. ¿Qué mensaje le gustaría compartir con los latinoamericanos que viven lejos de su país y están construyendo una nueva vida en el extranjero?
Nunca pierdan la capacidad de soñar en grande. Los latinoamericanos llevamos algo muy poderoso: la resiliencia, la creatividad y una enorme voluntad de salir adelante.
Emigrar no significa dejar atrás quién eres; significa llevar contigo tu historia y convertirla en una fortaleza. Nuestras raíces no nos limitan, nos impulsan. Cada paso que damos fuera de nuestro país también abre camino para quienes vienen detrás. Nunca dejen de creer en el valor de su trabajo, de su cultura y de todo lo que tienen para aportar al mundo.