Un grave accidente de autobús ocurrido el domingo 25 de octubre en Fogars de Montclús, en la provincia de Barcelona, ha dejado 87 personas atendidas por los servicios de emergencia. El vehículo se salió de una carretera de montaña y cayó por un terraplén de aproximadamente 20 metros, lo que provocó un amplio operativo de rescate y el traslado de decenas de heridos a distintos hospitales de Cataluña.

Según el balance del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), siete personas fueron clasificadas inicialmente como heridas graves, 31 como menos graves y 49 como leves. Las autoridades sanitarias continúan supervisando la evolución de los pacientes hospitalizados.

El accidente se produjo alrededor de las 16:43 horas, en la carretera BV-5114, una vía estrecha y con numerosas curvas que atraviesa el entorno natural del Montseny.

Decenas de personas permanecen hospitalizadas

La atención médica a los afectados continúa siendo una de las principales preocupaciones tras el accidente.

El primer balance actualizado del SEM confirmó que siete personas habían resultado heridas graves, 31 menos graves y 49 leves, hasta completar un total de 87 afectados.

A lo largo del lunes, las autoridades sanitarias comunicaron que alrededor de 40 personas continuaban hospitalizadas. Los informes también señalaron que varios pacientes permanecían ingresados en unidades de cuidados intensivos, semicríticos o de reanimación.

Los heridos presentan diferentes lesiones, entre ellas fracturas y politraumatismos, como consecuencia de la caída del autobús.

Entre los centros hospitalarios que han recibido afectados se encuentran Vall d'Hebron, Sant Pau, Granollers, Parc Taulí de Sabadell, Sant Celoni y Josep Trueta de Girona.

Hasta la última información contrastada, no se habían comunicado víctimas mortales.

Los Mossos investigan si el autobús superaba el aforo permitido

Uno de los principales aspectos de la investigación es determinar cuántas personas viajaban en el vehículo y cuántas lo hacían de pie.

El autobús, perteneciente a la empresa Sagalés y adscrito a la línea 573, disponía de 65 asientos. Según informó la televisión pública catalana 3Cat, en el momento del accidente viajaban más de 100 personas, aproximadamente 40 de ellas de pie.

Los Mossos d'Esquadra trabajan para comprobar el número exacto de ocupantes y determinar si se respetaban los límites establecidos para este tipo de transporte.

La normativa permite que determinados autobuses interurbanos transporten pasajeros de pie, siempre que el vehículo esté homologado para ello y se respeten las plazas autorizadas.

Por tanto, la presencia de pasajeros de pie no constituye por sí sola una infracción. La investigación deberá determinar si existía un exceso de ocupación y si esta circunstancia pudo influir en las consecuencias del accidente.

El conductor dio negativo en las pruebas de alcohol y drogas

Los Mossos d'Esquadra confirmaron que el conductor del autobús dio negativo en las pruebas de alcoholemia y detección de drogas realizadas tras el accidente.

La unidad especializada en investigación de accidentes de tráfico continúa recopilando información para esclarecer por qué el vehículo se salió de la carretera.

Las primeras hipótesis sobre una posible implicación de otro vehículo fueron descartadas posteriormente.

Hasta el momento, las autoridades no han establecido oficialmente la causa del siniestro.

Un operativo de rescate con ambulancias, helicópteros y equipos especializados

La magnitud del accidente obligó a desplegar un amplio dispositivo de emergencias en una zona de difícil acceso.

El Sistema de Emergencias Médicas movilizó 33 ambulancias, dos helicópteros medicalizados, tres equipos conjuntos con los Bomberos de la Generalitat y tres equipos de apoyo psicológico.

Los bomberos realizaron maniobras de rescate y excarcelación para auxiliar a las personas atrapadas en el autobús.

Algunos pasajeros consiguieron salir del vehículo por sus propios medios, mientras que otros necesitaron ayuda para ascender por el terraplén.

Los equipos de emergencia también realizaron búsquedas con drones equipados con cámaras térmicas y unidades caninas para descartar que hubiera más personas afectadas en los alrededores del vehículo.

Cataluña estudia prohibir que los pasajeros viajen de pie en determinadas rutas

El accidente ha abierto un debate sobre las condiciones de seguridad del transporte interurbano, especialmente en las carreteras de montaña.

La consejera de Interior de la Generalitat de Cataluña, Núria Parlon, ha planteado revisar la normativa que permite viajar de pie en determinados autobuses.

Entre las propuestas que se estudian figura la posibilidad de exigir que todos los pasajeros viajen sentados y con el cinturón de seguridad abrochado en trayectos que presenten condiciones especiales de riesgo.

También se ha planteado incrementar la frecuencia de los servicios y ampliar la flota de vehículos para evitar una elevada concentración de pasajeros.

La Federación Empresarial Catalana de Autotransporte de Viajeros (FECAV) ha recordado que los autobuses de clase II pueden transportar pasajeros sentados y de pie, dentro de los límites de homologación de cada vehículo.

La patronal ha advertido de que una eventual prohibición obligaría a incrementar la oferta de transporte para mantener la capacidad de los servicios.

Por el momento, estas propuestas no representan una modificación aprobada de la normativa.

La investigación policial continúa abierta y los servicios sanitarios mantienen el seguimiento de los pacientes hospitalizados.

El accidente de Fogars de Montclús ha puesto en el centro del debate la seguridad del transporte público interurbano, el control de la ocupación de los vehículos y las medidas necesarias para proteger a los pasajeros que circulan por carreteras de montaña.