Hoy, 14 de octubre de 2026, el humorista chileno Nika compartió su perspectiva sobre el panorama de la comedia en España durante su participación en el programa El Café Mañanero de Latinos FM. Radicado en Madrid, Nika relató que su llegada a España fue originalmente para cursar estudios de teatro, con la intención de regresar a su país, pero finalmente decidió establecerse y dedicarse de lleno a la comedia. El monologuista actúa regularmente, con funciones los miércoles a las 20:30 horas en Monólogos Gran Vía, una sala de comedia en la capital española. Según sus palabras, hacer comedia es su «única meta» en España, al igual que para muchos otros comediantes latinoamericanos que han migrado.
Nika destacó que existen diferencias entre el humor de monologuistas españoles y latinos, si bien algunas son superficiales, relacionadas con «modismos, anécdotas, referencias». Sin embargo, también identificó divergencias más sutiles en el contenido. En su opinión, es un «cliché» que los latinos narren su experiencia migratoria, pero subraya que «es nuestra experiencia y tenía que ser contada». El humor, según Nika, es «bastante distinto» no solo entre Europa y Latinoamérica, sino también entre cada país, evidenciándose en las rutinas de compañeros venezolanos o colombianos.
El humorista enfatizó que los «choques culturales» son una fuente recurrente de material para los comediantes latinoamericanos en España. «A los latinos les pueden chocar cosas muy distintas a las que les chocan acá. O incluso un latino llegando acá le chocan un montón de cosas por lo que ve alrededor, entonces se empieza a tirar de eso», explicó Nika. No obstante, al profundizar en la comedia, se produce un «sincretismo cultural bastante guay».
Respecto a su interacción con el público español, Nika expresó que le «gusta bastante» y que ya ha desarrollado una «costumbre» con este tipo de audiencia. Aunque no prefiere un público sobre otro, reconoció que actuar para un público 100% latino es «muy muy divertido» y una experiencia «muy muy distinta», ya que se nota la diferencia de estar habituado a una audiencia más heterogénea.
Nika también abordó el creciente número de mujeres en la escena de la comedia, una tendencia que celebra. En la sala de Monólogos Gran Vía, por ejemplo, existe un micrófono abierto exclusivamente femenino, impulsado por una compañera, Ali Molina. Según el monologuista, la energía en estos eventos es «bastante distinta» porque el público también suele ser predominantemente femenino, lo que «crea un ambiente muy distinto». Subrayó que en Chile también hay «un montón de comediantas geniales», como Natalia Valdebenito, a quien considera una referente en Latinoamérica, incluso para cómicos varones.
Detrás del telón: fracasos y desafíos en escena
La creación de comedia, contrariamente a la percepción común, no es tan simple como «subir a las tablas y contar lo primero que te viene a la cabeza», afirmó Nika. Detrás de cada actuación hay «muchas horas de escritura», aunque el grado de dedicación a esta varía entre comediantes. El humorista chileno destacó que, por encima de todo, la profesión implica «mucho fracaso» en las etapas iniciales, con «un montón de actuaciones que salen muy mal». Estos tropiezos, lejos de ser negativos, son «parte del proceso» y contribuyen a entender la escena, la interacción con el público y qué tipo de humor resuena más en un contexto extranjero.
Nika identificó el momento más crítico en escena como el enfrentamiento con un «heckler», término de la jerga de comedia para una persona que «fastidia el show» con comentarios o interrupciones. Relató una experiencia reciente con una señora que hizo «comentarios bastante racistas». En situaciones así, explicó, se presentan dos opciones: pedirle a la persona que abandone la sala si no está disfrutando, o, como en su caso, intentar «seguirle un poco el juego» y «distender el ambiente». Sin embargo, en casos más violentos o intensos, el recurso es solicitar la intervención de seguridad.
Acerca de cuándo un monologuista pasa de ser aficionado a profesional, Nika admitió no tener una respuesta clara. En su opinión, es un proceso continuo, similar al de cualquier otra disciplina artística. «No hay algo que diferencia el momento así como de de aquí para adelante soy profesional y de aquí para adelante amateur. Yo creo que yo mismo me siento bastante amateur siempre, siempre», comentó.
Referentes, límites y futuro del humor
Preguntado sobre sus referentes en la comedia, Nika mencionó al cómico chileno Edo Caroe, destacando su «muy intelectual» pero a la vez «muy estúpido» forma de ver la comedia, una dualidad que le «fascina». También volvió a recomendar a Natalia Valdebenito. Ambos artistas chilenos han tenido éxito, con Caroe llenando estadios en Chile y visitando España.
Sobre los temas que nunca abordaría en un monólogo, Nika indicó que evitaría «cosas muy violentas» o «muy oscuras», centrándose en lo que le genera curiosidad o le ha sucedido. Aunque le interesa tocar temas de actualidad, como la vivienda, reconoce el desafío de abordarlos con originalidad. «Como cómicos o como artistas siempre estamos en el desafío de decir como, “ay, pero este tema podría tocarlo con una originalidad”», sentenció. Considera que esa originalidad llega «siendo muy bueno o dándole un poco de tiempo» a la reflexión.
Los interesados en conocer la agenda de Monólogos Gran Vía y los espectáculos de Nika pueden seguirlos en Instagram y TikTok a través de las cuentas @monologosgranvia y @nikaglover, respectivamente. En estas plataformas se publican constantemente las fechas y fragmentos de los monólogos.
La entrevista completa puede escucharse en el reproductor de esta página y en Latinos FM.


