1. Para quienes aún no le conocen, ¿quién es Luis Miguel Albornoz y cómo describiría su trayectoria profesional y empresarial?

Soy Luis Miguel Albornoz, colombiano de nacimiento y llevo 25 años viviendo en España, un país que me ha brindado grandes oportunidades tanto a nivel personal como profesional.

Mi trayectoria siempre ha estado vinculada al marketing, la comunicación y las relaciones públicas. A lo largo de estos años he tenido la oportunidad de colaborar con empresas, instituciones, embajadas y directivos de diferentes sectores, lo que me ha permitido conocer muy de cerca cómo se construyen las relaciones de confianza y cómo surgen las grandes oportunidades.

Si algo ha marcado mi carrera, ha sido la capacidad de conectar personas y crear puentes entre empresas e instituciones. Siempre he creído que los negocios los hacen las personas y que una relación basada en la confianza puede abrir más puertas que cualquier estrategia comercial.

Mirando atrás, me siento agradecido por el camino recorrido. Han sido 25 años de aprendizaje, de adaptación y de crecimiento, que me han permitido desarrollar una trayectoria profesional basada en el trabajo, la constancia y el compromiso con cada proyecto en el que he participado.

2. Usted es latinoamericano y desarrolla gran parte de su actividad en España. ¿Cómo fue su historia migrante y qué aprendizajes le dejó construir su camino profesional lejos de su país de origen?

Mi historia en España comenzó hace 25 años. Tras terminar la carrera de Publicidad en la Universidad Católica de Manizales, decidí venir a Madrid para seguir formándome. Cursé estudios de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid y en el IED, especializándome en comunicación y marketing.

Lo que en un principio iba a ser una etapa de formación acabó convirtiéndose en mi proyecto de vida. Como le ocurre a muchos latinoamericanos, llegué con ilusión, pero también con la incertidumbre de empezar de cero. Tuve que ganarme la confianza de las personas, adaptarme a otra forma de trabajar y demostrar, con hechos, mi capacidad profesional.

A lo largo de estos años he tenido la oportunidad de trabajar en medios de comunicación, en el ámbito de la formación y, en los últimos años, en el mundo de los clubes privados de negocios y las relaciones institucionales. Cada una de esas etapas me ha enseñado algo diferente y me ha ayudado a construir la trayectoria que tengo hoy.

Si hay un aprendizaje que me ha dejado este camino, es que el talento no entiende de fronteras. La disciplina, la constancia y la capacidad de generar confianza terminan abriendo puertas. Además, ser latino es una fortaleza: nuestra cercanía, capacidad de adaptación y forma de relacionarnos son valores que enriquecen enormemente el tejido empresarial español.

3. ¿Cómo nació la idea de crear ProBusiness Place y qué necesidad identificó en el mundo empresarial para poner en marcha este proyecto?

ProBusiness Place no nació de un plan de negocio sobre un papel. Nació de una conversación entre amigos y socios que compartíamos una misma inquietud.

Todos veníamos de un club privado de referencia en el ámbito empresarial y político en Madrid. Era un entorno muy interesante, pero sentíamos que existía la oportunidad de hacer las cosas de otra manera: crear nuestros propios encuentros, tener una relación más cercana con empresarios y directivos y construir una comunidad basada en la confianza y el trato personal.

Después de muchas reuniones, cafés e incluso alguna jornada de golf, fuimos dando forma a la idea hasta que decidimos dar el paso. Así nació ProBusiness Place.

Ocho años después, puedo decir con orgullo que aquella idea ha superado todas nuestras expectativas. Hoy somos una comunidad de más de 3.000 miembros, con una junta directiva formada por seis empresarios y un consejo asesor integrado por doce directivas de reconocido prestigio, referentes en sus respectivos sectores.

Lo más satisfactorio no es el crecimiento del club, sino ver cómo de cada encuentro surgen alianzas, oportunidades de negocio y relaciones profesionales que perduran en el tiempo. Ese sigue siendo el verdadero propósito de ProBusiness Place.

4. Después de más de veinte años construyendo alianzas y relaciones estratégicas, ¿qué lecciones considera fundamentales para generar confianza en el mundo de los negocios?

Después de más de veinte años en el mundo empresarial, he llegado a una conclusión muy sencilla: la confianza no se consigue en una reunión, se construye con el tiempo.

Vivimos en una época en la que es muy sencillo hacer contactos, pero mucho más difícil construir relaciones de verdad. Para mí, la clave está en cumplir la palabra, ser coherente entre lo que dices y lo que haces.

También creo firmemente en la importancia de construir una marca personal basada en la confianza, la credibilidad y las referencias. La mejor carta de presentación no es un cargo ni una tarjeta de visita; es que otras personas hablen bien de ti cuando no estás presente y te recomienden porque saben cómo trabajas y cómo eres.

Al final, los negocios cambian, los mercados evolucionan y las empresas se transforman, pero la reputación permanece. Y esa reputación se construye cada día, con pequeños gestos y con la manera en que tratas a las personas.

5. Desde su experiencia, ¿cuáles son las principales oportunidades que existen hoy para fortalecer las relaciones empresariales entre Europa y Latinoamérica? Creo que estamos en un momento muy bueno para fortalecer las relaciones entre Europa y Latinoamérica. Lo veo continuamente en mi trabajo. Cada vez hay más empresas españolas interesadas en Latinoamérica y más empresas latinoamericanas que ven en España la puerta de entrada al mercado europeo.

Hay muchas oportunidades. Desde ayudar a empresas a implantarse en otros mercados, hasta la externalización de servicios o el desarrollo de proyectos tecnológicos que hoy pueden hacerse desde cualquier parte del mundo.

Pero, por encima de todo, hace falta alguien que conozca ambas formas de hacer negocios. No es solo una cuestión de idioma, sino de entender la cultura empresarial, generar confianza y acompañar a las empresas en ese proceso.

Creo que ahí está el verdadero valor. Después de tantos años trabajando entre España y Latinoamérica, he comprobado que cuando consigues conectar a las personas adecuadas, los negocios llegan de una forma mucho más natural.

6. Gran parte de su trabajo consiste en conectar empresas, directivos e instituciones. ¿Qué elementos deben existir para que una alianza estratégica tenga éxito y perdure en el tiempo?

Creo que una alianza estratégica solo perdura cuando existe confianza, un objetivo común y un beneficio mutuo.

El crecimiento del Club ProBusiness se ha apoyado precisamente en eso: en construir una red muy amplia de directivos, empresarios e instituciones de diferentes sectores, tanto en España como en otros países. Esa diversidad nos permite conectar a las personas adecuadas en el momento adecuado y generar oportunidades de negocio.

Siempre digo que nuestro trabajo no consiste simplemente en presentar a dos personas. Consiste en conocerlas, entender qué necesitan y crear el contexto para que esa relación genere confianza. Cuando eso ocurre, las alianzas nacen de forma natural y los negocios son una consecuencia, no el objetivo inicial.

7. A lo largo de su carrera ha trabajado con empresarios, organismos públicos, embajadas e instituciones. ¿Qué le ha enseñado esa diversidad de experiencias sobre el liderazgo y la colaboración?

A lo largo de mi trayectoria he tenido la oportunidad de trabajar con empresarios, administraciones públicas, embajadas e instituciones muy diferentes entre sí. Y, si algo he aprendido, es que cada una tiene sus propios objetivos e intereses, pero casi siempre existe un punto en común sobre el que se puede construir.

Nuestro trabajo consiste precisamente en eso: escuchar, entender qué necesita cada parte y encontrar la forma de generar relaciones que aporten valor a todos. No se trata solo de organizar una reunión o hacer una presentación, sino de crear la confianza necesaria para que, con el tiempo, puedan surgir acuerdos, colaboraciones o nuevos proyectos.

8. ¿Qué papel cree que pueden desempeñar los empresarios y profesionales latinoamericanos en el desarrollo económico y empresarial de España?

Creo que los latinoamericanos tenemos mucho que aportar a España. Somos personas acostumbradas a adaptarnos, a buscar soluciones y a salir adelante en entornos diferentes. Eso nos hace ser muy resolutivos en el ámbito profesional.

Además, muchos conocemos bien tanto el mercado latinoamericano como el español. Esa doble visión nos permite acercar empresas, facilitar acuerdos y generar oportunidades de negocio entre ambos lados del Atlántico.

También hay un nivel de formación muy alto. Cada vez conozco a más profesionales y empresarios latinoamericanos con una excelente preparación y ocupando puestos de responsabilidad en empresas españolas. Creo que nuestro papel es seguir aportando talento, trabajo y una forma muy cercana de hacer negocios, basada en la confianza y en las relaciones personales.

9. ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan hoy las empresas que buscan crecer, expandirse internacionalmente o generar nuevas oportunidades de negocio? Hoy en día, el mayor desafío no es solo encontrar clientes, sino conseguir diferenciarse. Hay mucha competencia y, en muchos sectores, hacer las cosas bien ya no es suficiente.

Las empresas tienen que encontrar su propio espacio, identificar bien su nicho de mercado y ofrecer un valor añadido que las haga diferentes. También creo que cada vez será más importante la personalización y el trato humano. La tecnología y la inteligencia artificial son herramientas extraordinarias, pero las decisiones importantes siguen tomándolas las personas.

Otro reto es rodearse de talento y de buenos aliados. Muchas oportunidades de negocio no aparecen por casualidad, sino porque has construido una red de confianza a lo largo del tiempo.

Las empresas que sepan innovar, adaptarse a los cambios y mantener esa cercanía con sus clientes serán las que mejor preparadas estén para crecer, tanto en España como a nivel internacional.

10. Mirando hacia el futuro, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a los emprendedores, empresarios y profesionales latinoamericanos que están construyendo su proyecto de vida y carrera en España?

Les diría que se atrevan. España es un país que ofrece muchas oportunidades a quien viene con ganas de trabajar, emprender y hacer las cosas bien.

Mi consejo es que no se queden solo en su trabajo del día a día. Que salgan, conozcan gente, participen en eventos empresariales, se acerquen a asociaciones y clubes de negocios y construyan una buena red de contactos. Muchas veces, una conversación abre más puertas que cien correos electrónicos.

También les diría que tengan paciencia. Los resultados no llegan el primer día. La confianza se gana con el tiempo, siendo profesional, cumpliendo la palabra y demostrando con hechos quién eres.

Yo llegué a España hace 25 años con una maleta llena de ilusión y muchas ganas de aprender. Si algo he comprobado en este tiempo es que, cuando trabajas con constancia, cuidas las relaciones y aportas valor, las oportunidades terminan apareciendo.