Hoy, a las puertas de unas elecciones presidenciales que se perfilan como las más trascendentales de la última década, Colombia vive un ambiente de polarización que se siente hasta en las calles de Madrid o Barcelona. Las declaraciones de Iván Cepeda a Caracol Radio, donde lamenta una “obstinación en no querer escuchar lo que digo y lo que represento”, y la fuerza arrolladora de figuras como Abelardo de la Espriella, que compara a Petro con una versión “chimba” de costeño, no son solo titulares: son el eco de una división que resuena con fuerza en los hogares de miles de latinos en España.
Para muchos de ustedes, que tienen a sus familias en Colombia, envían remesas mes a mes o sueñan con volver, este escenario no es un debate lejano. Es una preocupación tangible que se suma a la diaria. ¿Qué pasa si la estabilidad económica se tambalea? ¿Cómo afectará el cambio de gobierno a la seguridad de los suyos? ¿Y a la viabilidad de esos pequeños negocios que sostienen a tantos en casa?
Un país en dos orillas: Cepeda vs. De la Espriella
La contienda se ha centrado en dos figuras que encarnan visiones de país muy distintas. Por un lado, Iván Cepeda, candidato del oficialismo, representa la continuidad de un proyecto progresista, con énfasis en la paz, la justicia social y una agenda de reformas ambiciosa. Sus votantes buscan consolidar los cambios iniciados y profundizar en la búsqueda de la equidad. Su discurso, aunque a veces visto como polarizante por sus críticos, apela a una base electoral que siente que sus voces han sido históricamente ignoradas.
En la otra orilla, Abelardo de la Espriella irrumpe como el “outsider” de ultraderecha. Un costeño, como él mismo se autoproclama con énfasis, que ha logrado conectar con un descontento palpable. Su discurso, directo y a menudo confrontacional, promete mano dura contra la delincuencia, defensa de la propiedad privada y una visión de orden que atrae a quienes sienten que el país ha perdido el rumbo o que la seguridad ciudadana está en sus mínimos históricos. La forma en que utiliza las redes sociales y se acerca a los influenciadores demuestra una estrategia de comunicación que busca llegar a públicos que tradicionalmente se sienten ajenos a la política.
Esta polarización no es nueva en Colombia, pero se ha agudizado de forma notoria en esta campaña. Las encuestas, que apuntan a una posible segunda vuelta entre estas dos fuerzas, reflejan un electorado dividido que no solo busca un líder, sino que también anhela ver reflejada su propia visión del futuro de Colombia.
El impacto directo en el bolsillo y la vida desde España
¿Y cómo se traduce todo esto para usted, que vive en España y mira las noticias de Colombia con el corazón en un puño? La primera y más evidente preocupación es la económica. Un clima de inestabilidad política puede tener efectos directos en la economía colombiana: la fluctuación del peso frente al euro, la inversión extranjera, los precios de productos básicos. Si el peso se devalúa, las remesas que usted envía, con tanto esfuerzo, valdrán menos allí. Su familia recibirá menos dinero, lo que afecta directamente su capacidad de acceder a bienes y servicios básicos.
Además del dinero, está la seguridad. Muchos migrantes se fueron de Colombia buscando precisamente una vida más segura, lejos de la violencia o la incertidumbre. La polarización y el endurecimiento de posturas pueden generar más tensiones sociales. Esto no solo afecta la tranquilidad de sus seres queridos, sino que también puede influir en la decisión de regresar a Colombia o de traer a más familiares a España. Las noticias de enfrentamientos o de un aumento en la delincuencia, magnificadas por la distancia y la preocupación, impactan directamente en la salud mental y la toma de decisiones.
¿Qué debería mirar ahora mismo una familia latina o un trabajador migrante en España?
* Estabilidad del peso colombiano: Esté atento a cómo reacciona el mercado al resultado electoral, especialmente en las semanas posteriores a la votación. Esto le dará una idea de la capacidad adquisitiva de sus remesas. * Información de primera mano: Mantenga el contacto constante con sus familiares y amigos en Colombia. No solo para saber cómo están, sino para entender el sentir general y la situación real en sus ciudades y barrios, más allá de los titulares sensacionalistas. * Canales consulares: Aunque un cambio de gobierno no suele alterar radicalmente los servicios consulares a corto plazo, es bueno estar informado sobre posibles anuncios o cambios que puedan afectar trámites o gestiones desde España. * Proyectos a largo plazo: Si tenía planes de inversión o de retorno, sea prudente. Observe los primeros meses del nuevo gobierno y cómo se estabiliza el panorama político y económico antes de tomar decisiones importantes.
Esta elección no es solo una votación más. Es un espejo de las tensiones y esperanzas de un país. Y para la comunidad latina en España, es un recordatorio constante de los lazos irrompibles con la tierra de origen. Estar informado, con una visión crítica y cercana, es la mejor herramienta para afrontar lo que venga y apoyar a los suyos en la distancia.
La polarización, aunque parte de la democracia, es un arma de doble filo que puede generar incertidumbre y dividir a la sociedad. Desde la distancia, es fundamental no dejarse arrastrar por narrativas extremas y buscar siempre fuentes de información equilibradas. Lo que pase en Colombia el día de las elecciones tendrá un impacto real y directo en la vida de muchos aquí, en España. Mantengámonos conectados, informados y unidos.


